
Todo emprendedor debe eliminarlos gastos superfluos, especialmente en la etapa de arranque. Pero en esta consideración se corre el riesgo de volverse tacaño con herramientas de trabajo indispensables. Aquí enumeramos los elementos básicos para el arranque, sin importar el giro del negocio:
Computadora. Adquiera una PC estándar con los softwares necesarios, como Office de Microsoft o SmartSuite de Lotus. Es importante que no caigas en la tentación de adquirir software pirata. En primer lugar, es un delito. Además, este tipo de programas suele fallar constantemente y no contarás con soporte al cliente que las compañías conceden gratuitamente a sus usuarios. Al adquirir software original podrás actualizar los programas a un costo menor. Los distribuidores de hardware hacen constantes ofertas de sus productos. Busca esos paquetes que muchas veces incluyen la PC, impresora y algunos programas de cómputo.
Impresora. En los últimos años ha aparecido una gran constelación de impresoras de inyección de tinta a color con precios muy atractivos, pero rápidamente se vuelven obsoletas y con riesgo de no volver a encontrar los cartuchos originales. Cuando se tienen disponibles, éstos se cotizan en precios que hasta pueden superar el valor con que compró la impresora.
Al respecto, expertos recomiendan que la mejor alternativa es la impresora de tipo láser, que aún cuando es un poco más elevado su costo, la periodicidad de cambio de sus consumibles es mayor a los de las de inyección de tinta, al igual que su obsolescencia.
Regulador de energía. Este es un elemento indispensable para proteger tu equipo de cómputo. Cada vez son más económicos y pequeños.
Teléfono e Internet. Si te es posible, contrata otra línea telefónica exclusiva para el negocio. De no ser así, contrata el servicio de contestadora automática, que pueda registrar mensajes cuando estés en la línea, ausente o en Internet (si es que eliges el servicio de marcación telefónica). También resulta muy importante que tengas un teléfono móvil.
Muebles ergonómicos. Las sillas y escritorios diseñados acorde a las curvaturas del cuerpo humano son ideales para quienes deben pasar una buena parte de su jornada ante la computadora. Es verdad que resultan hasta 40 por ciento más caros que los muebles de menor calidad, no obstante, recuperarás tu inversión al procurarte una postura sana que redundará en mejores niveles de productividad.
Espacios alternativos. Si prefieres salirte del entorno cotidiano o posponer la inversión para montar tu oficina en casa, puedes optar por los denominados Centros de negocios, espacios equipados que se rentan a diversas compañías.
